Los obispos ante el aval definitivo del TC al aborto: “Grave obligación de oponerse mediante la objeción de conciencia”

El Tribunal Constitucional (TC) emitió ayer el aval definitivo a la ley del aborto aprobada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en 2010. La sentencia rechaza así el recurso del PP y consagra la interrupción voluntaria del embarazo como un derecho de la mujer a decidir “sin coerción”, que además es exigible a la administración pública. Los siete puntos de la Conferencia Episcopal contra esta ley: “El ser humano en los primeros momentos de su existencia es un verdadero sin papeles”.

Fuente: ElConfidencialDigital.com

Hay seres humanos que no tienen derechos 

Ante esta nueva sentencia, los obispos no han tardado en emitir un comunicado titulado “El derecho a la vida ¿es inconstitucional?”, “Lamentablemente se acaba de aprobar dicha ponencia que declara constitucional que haya seres humanos que no tienen derechos. “¿Cómo es posible hablar todavía de dignidad de toda persona humana, cuando se permite matar a la más débil e inocente? ¿En nombre de qué justicia se realiza la más injusta de las discriminaciones entre las personas, declarando a algunas dignas de ser defendidas, mientras a otras se niega esta dignidad?”.

Los siete puntos contra esta ley 

Estos son los siete puntos de los obispos españoles contra esta ley entre ellos la invitación a los profesionales sanitarios a ejercer su derecho a la objeción de conciencia y de ciencia y también la invitación a no quedarse de brazos cruzados pensando que ya nada se puede hacer:

  1. Defendemos la dignidad de cada persona humana, creada a imagen y semejanza de Dios, independientemente de su edad, raza, estado de salud.
  2. Solo se podría afirmar el derecho al aborto en el caso de que el embrión o el feto no fueran nada; pero el no nacido no es una cosa, es un ser humano. Por eso, calificar como derecho la eliminación de manera voluntaria de la vida de un ser humano inocente es siempre moralmente malo. Con esta ley, el ser humano en los primeros momentos de su existencia es un verdadero sin papeles, candidato a la expulsión del seno materno.
  3. Queremos reiterar nuestro apoyo incondicional a las mujeres que sufren las consecuencias de un embarazo no deseado, ofreciéndoles la ayuda eficaz de la Iglesia, a través de tantos programas y asociaciones, recordándoles que la muerte del hijo que llevan en su seno nunca es la solución a sus problemas.
  4. Reiteramos que con esta ley los derechos y obligaciones del padre del no nacido quedan inhibidos y censurados.
  5. Recordamos que, con resoluciones como la que se acaba de aprobar, “el «derecho» deja de ser tal porque no está ya fundamentado sólidamente en la inviolable dignidad de la persona, sino que queda sometido a la voluntad del más fuerte. De este modo la democracia, a pesar de sus reglas, va por un camino de totalitarismo fundamental”.
  6. Invitamos a los profesionales sanitarios a ejercer su derecho a la objeción de conciencia y de ciencia, ya que “leyes de este tipo no sólo no crean ninguna obligación de conciencia, sino que, por el contrario, establecen una grave y precisa obligación de oponerse a ellas mediante la objeción de conciencia”.
  7. Animamos a todos los miembros del pueblo de Dios y a todas las personas de buena voluntad a rechazar cualquier atentado contra la vida, y a seguir trabajando con valentía y creatividad por instaurar la tan necesaria cultura de la vida. Sería muy grave quedarnos de brazos cruzados pensando que ya nada se puede hacer.
Concepcion Espejel, una de las magistradas que han votado en contra.

Los cuatro magistrados conservadores 

Según fuentes jurídicas consultadas por Europa Press, la norma ha sido respaldada por una mayoría de 7 magistrados -los del bloque progresista- frente a los 4 conservadores.

El TC dice que el sistema de plazos es constitucional porque “reconoce a la mujer embarazada el ámbito razonable de autodeterminación que requiere la efectividad de su derecho fundamental a la integridad física y moral, en conexión con su derecho a la dignidad y libre desarrollo de su personalidad”.

Por su parte, los cuatro magistrados del sector conservador del Tribunal Constitucional (TC) han anunciado que presentarán un voto particular discrepante al considerar que así se “excede gravemente el alcance y los límites del control jurisdiccional que corresponde al tribunal” porque “reconocer nuevos derechos fundamentales es potestad del poder constituyente” y no del tribunal.

Según ha informado el órgano de garantías este martes, los magistrados Enrique Arnaldo, Ricardo Enríquez, César Tolosa y Concepción Espejel han discrepado de la mayoría toda vez que creen que la sentencia del Pleno “viene a reconocer un nuevo derecho constitucional, que denomina ‘derecho de la mujer a la autodeterminación respecto de la interrupción del embarazo”.

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