Sólo la mitad de las personas que necesitan cuidados paliativos los reciben

LAURA TARDÓN-18/10/2017

Casi la mitad de las personas que murieron a lo largo de 2015 en todo el mundo lo hicieron con dolor físico y psicológico
En España, alrededor del 50% de los pacientes que requieren cuidados paliativos no acceden a los mismos.

Hospital de Cuidados Paliativos Laguna OLMO CALVO-EL MUNDO

Por distintos tipos de cáncer, enfermedades del corazón, demencia… Casi la mitad de las personas que murieron a lo largo de 2015 en todo el mundo lo hicieron con dolor físico y también psicológico, sin recibir ningún tipo de atención paliativa. En total, 25,5 millones de personas murieron por enfermedades incurables que requieren cuidados paliativos, de las que 2,5 millones correspondían a menores de 15 años. Así lo denuncia un informe publicado en la revista The Lancet, donde los autores reclaman a los gobiernos que reenfoquen las políticas globales de acceso a los cuidados paliativos y también a medicamentos que alivien el dolor.
Según se desprende de esta investigación, basada en los datos de 25 países, existe una «injusta desigualdad» en el acceso a fármacos que mitiguen el dolor. Por ejemplo, la morfina para cuidados paliativos llega al 36% de quienes lo necesitan en México, al 16% en China, al 4% en India y al 0,2% en Nigeria. En algunos de los países más pobres del mundo, especialmente de África y otros como Haití o Afganistán, la morfina oral es prácticamente inexistente. Por lo que respecta a Europa, la comisión The Lancet sobre Acceso Global a Cuidados Paliativos y Alivio del Dolor concluye «un acceso adecuado» a los analgésicos opiáceos para cuidados paliativos y, de hecho, la media europea occidental se presenta como referencia y ejemplo. Como afirma la copresidenta de la Comisión The Lancet, Felicia Knaul, «el mundo sufre una deplorable crisis de dolor: poco o nada de acceso a la morfina para decenas de millones de adultos y niños en los países pobres que viven y mueren con terribles dolores que podrían evitarse».
«No debería ser necesario vivir un terremoto en Haití o ser atropellado por un automóvil para comprender la importancia del cuidado del trauma», argumenta Paul Farmer, otro de los firmantes de la investigación y profesor de Medicina de Harvard (Boston, Estados Unidos). «Tampoco debería ser diagnosticado con cáncer para comprender la importancia de la quimioterapia. Con demasiada frecuencia, sin embargo, olvidamos que el acceso a la atención médica que salva vidas siempre debe ir acompañado de cuidados paliativos que dignifiquen la vida y también la muerte».
Sólo se puede morir una vez y, a tenor de los nuevos datos, más de 25 millones de personas pasan los últimos días, semanas, meses e incluso años de su vida con un incesante sufrimiento físico y psicológico, y sin apoyo paliativo. Si se suma la población que continúa en su última fase vital y que aún no ha muerto, se podría decir que el número total de individuos con necesidad de cuidados paliativos asciende a 61 millones (de los cuales, 5,3 millones son niños). El 80% de esta población vive en países de ingresos bajos y medios.
Según indicaba un informe de 2014 realizado por la Organización Mundial de la Salud y la Alianza Mundial de los Cuidados Paliativos (CMAP), sólo 20 países en todo el mundo tienen cuidados paliativos bien integrados en sus sistemas de atención de la salud. España, de momento, no forma parte de esta lista. De hecho, los datos globales del informe son extrapolables a nuestro país, donde alrededor del 50% de los pacientes que requieren cuidados paliativos no acceden a los mismos. «España es uno de los pocos países europeos donde la medicina paliativa no es una especialidad», argumenta Alberto Meléndez, vicepresidente de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL). «Existen muy pocos equipos específicos y mal distribuidos por las Comunidades Autónomas».
A pesar de la importancia que tiene una muerte digna, los cuidados paliativos siguen siendo un gran desconocido. Aglutinan varias disciplinas porque dan respuesta no sólo a las dificultades físicas y sanitarias, también a los problemas emocionales, sociales, prácticos (como hacer la compra o los traslados al médico) y espirituales. Se trata de un acompañamiento sociosanitario desde el diagnóstico de la enfermedad incurable hasta el duelo de los familiares. Sin embargo, «en la actualidad, el apoyo ofrecido por los servicios públicos es insuficiente. Tienen una demora de meses y eso no se corresponde con la necesidad de urgencia que requiere una persona en cuidados paliativos», expone Raquel Castillo, responsable de Trabajo Social en la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). En este contexto, añade, «las ONG están haciendo una labor fundamental que la administración no está cumpliendo. De hecho, las ONG son las que aportan el 61% del voluntariado acompañante de las personas en cuidados paliativos, también entre el 23% y el 46% del apoyo profesional y el 40% de las ayudas económicas para adaptaciones en casa y ayudas con las tareas diarias (higiene, alimentación…)».
Coincidiendo este mes con el Día Mundial de los Cuidados Paliativos, tanto expertos españoles como internacionales abogan por el acceso universal y de calidad a este tipo de apoyo. Concretamente, los autores del informe global proponen diseñar un estándar mínimo (que incluya medicamentos, equipos básicos y recursos humanos) para que cualquier sistema de salud se pueda poner a disposición de los ciudadanos, como un componente básico de cobertura universal de salud.

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