«¡Viva España!»: París grita a favor de la reforma de la Ley del Aborto de Gallardón

larazon.es
19.01.2014
Una multitudinaria marcha por la vida recorre las calles de París. Los participantes aplauden novedades de la reforma de la Ley del Aborto
manifestacion parisbenigno
Los movimientos pro vida de España y Francia se hermanaron ayer en su lucha común contra el aborto con la esperanza de colocar un primer jalón hacia un cambio legislativo y de mentalidad en Europa. Entre 16.000 y 40.000 personas desfilaron en París en una marcha a iniciativa de la asociación gala «Juntos por la vida», con los colores de la bandera española y con la vista puesta en la reforma del Gobierno de Mariano Rajoy de la actual Ley del Aborto como ejemplo que debería seguirse en el país galo. «Mi esperanza es que en Francia suceda lo mismo», cuenta Philippe a LA RAZÓN. Este parisino de 27 años acude fielmente a esta manifestación, coincidiendo con el treinta aniversario de la llamada «Ley Veil», que legalizaba el aborto. «Este año somos muchos más», reconocía satisfecho este joven empleado en una empresa química y que lamenta que en Francia se esté «atacando a la familia desde todos los ángulos». «El año pasado también nos manifestamos contra el matrimonio para todos –matrimonio gay– y a pesar de haber reunido a un millón de personas nos llevamos un gran chasco porque no se consiguió nada. Estamos contra el pensamiento único. Para que la sociedad funcione se ha de basar en la familia y si la destruimos será un fracaso a medio y largo plazo», explica matizando que la de ayer no era una marcha contra François Hollande. Sin embargo, ésta se producía un día antes de que la Asamblea Nacional gala examine hoy dos enmiendas que asientan, aún más si cabe, el derecho a abortar en Francia. «Esperemos que no salgan adelante», comentaba José Eugenio Azpiroz Villar, diputado del Partido Popular, presidente de la Comisión de Empleo y Seguridad Social, y uno de los representantes de la delegación española. «Es muy positivo que la sociedad francesa apoye el anteproyecto de ley del Gobierno del PP en defensa de la vida humana y contra un cambio de legislación que progresivamente se está configurando en Occidente con el aborto como un derecho», comentó subrayando la necesidad de que se abra un debate y que los más indefensos, «que son los concebidos no nacidos», tengan el reconocimiento que el Tribunal Constitucional les dio en 1985 «y que hasta ahora no se ha plasmado».

Esperan además que el paso que ha dado España con una reforma calificada de «vanguardista» por los colectivos galos pro vida sea una primera etapa en un movimiento más amplio en el continente. «Algo está cambiando en Europa», destacaba Azpiroz respecto a la concepción del aborto como un derecho aludiendo a las recientes decisiones del Tribunal de Estrasburgo que consideran que hay vida humana en el momento de la concepción o la decisión del Parlamento Europeo que rechazó el informe de una eurodiputada portuguesa en ese sentido. El diputado popular destacó el componente «machista» del aborto y exigió un mayor compromiso con las mujeres en situaciones difíciles y abocadas a abortar. «Es muy fácil promover el aborto y quitarnos problemas, sobre todo cuando eres hombre. Es fácil desentenderse», dijo denunciando la falta de responsabilidad para ayudar a esas mujeres que, a su juicio, llevarían con gusto adelante su embarazo si recibieran más apoyo y comprensión.

«En cierta forma, España es hoy punta de lanza de un giro en Europa», aseguró el senador popular Luis Peral, que acudió a este encuentro junto a otros parlamentarios del Partido Popular, como Javier Puente; el presidente del Foro de la Familia, Benigno Blanco; la presidenta de la Federación Provida, Alicia Latorre y la portavoz de Derecho a Vivir, Gádor Joya. Para Álvaro Ortega, presidente de «Más vida», el anteproyecto de ley español se queda «corto», pues «mantiene el coladero de la ley de 1985 al recoger el supuesto psicológico», y pide al Gobierno que vaya «más allá». Espera además que el movimiento de apoyo europeo iniciado ayer en París continúe con otras marchas como la prevista en Roma esta primavera. Tras pancartas con el lema «Sí a la vida» o «Viva España», jóvenes antiaborto lamentaban la intención del Gobierno socialista de Hollande de facilitar el acceso a la interrupción del embarazo. «Habrá que ir a España para salvar al niño», se podía leer en otro letrero. Con una media de 220.000 abortos por año, Francia es uno de los países europeos con la tasa más alta de interrupciones voluntarias del embarazo. La de ayer, alentada por la reforma del ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, fue una de las más exitosas manifestaciones «por la vida» celebradas en Francia. Un récord de participación según los organizadores, que contaron además con la «bendición» del Papa al que un grupo de jóvenes católicos galos le quieren remitir una carta pidiéndole que interceda por ellos para que «el Gobierno francés deje de atentar contra los derechos fundamentales de la persona». Hasta el momento, han recogido 72.000 firmas.

Cada 19 de enero desde 2005 se recuerda que el Parlamento galo aprobó en 1975, y en medio de severas críticas, la «ley Veil» que autorizaba el aborto. «En estos 39 años se ha acabado con la vida de entre 8 y 9 millones niños» deploraba ayer Cécile Edel, responsable de «Juntos por la vida», que engloba a decenas de asociaciones contrarias al aborto y defensoras del derecho de las personas discapacitadas. El aborto eugenésico es otro de los debates abiertos. En Francia con la ley vigente se estima que el 96% de los niños con síndrome de Down son abortados. «Se está llevando a cabo el primer genocidio médico de la Historia» advirtió el presidente de la Fundación Jérôme Lejeune de ayuda a los niños trisómicos.

La encrucijada de la norma gala

Hoy, la Asamblea Nacional francesa debate dos enmiendas sobre el derecho al aborto que se incluyen en una ley de igualdad entre hombres y mujeres. La norma permite que cualquier «mujer embarazada que no desee seguir adelante con su embarazo» puede acudir al médico para su interrupción, sin ninguna justificación. La segunda ataca directamente a las asociaciones pro vida que informan a las mujeres de las alternativas a la interrupción de la gestación. La ley considera que ponen trabas al acceso al aborto y recoge la posibilidad de multarlas e, incluso de ir a la cárcel.

Gallardón y Valenciano, ante la UE

El debate sobre la Ley del Aborto ya saltó la semana pasada al Parlamento Europeo, pero ahora tanto el ministro Gallardón como la vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano han dado un paso más. Como ya adelantó LA RAZÓN, el titular de la cartera de Justicia viajará a Bruselas dentro de dos semanas para explicar su reforma, mientras que Valenciano, en una entrevista concedida al diario francés «Le Monde», afirma que «Europa debe reaccionar» y espera que las instituciones europeas presionen al Gobierno español para que retire la ley.

Intervención de Benigno Blanco en la Marcha por la vida de París

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