Vincent ríe y llora pero ya pueden acabar con su vida

PROFESIONALES POR LA ÉTICA.- 11-JUN-2015

timthumbDesde 2008 Vincent Lambert se encuentra en estado vegetativo, hospitalizado en Francia tras un grave accidente automovilístico. Pero no se encuentra en estado de muerte cerebral. Según Eric Kariger , director de un servicio del hospital francés en el que permanece, Vincent se expresa con los ojos, ríe y llora. Sin embargo, su esposa Racher y varios familiares iniciaron un largo proceso para pedir al hospital que “ayudara” a morir a Vincent privándole de los cuidados que le proporciona.

Finalmente, después de un largo proceso jurídico, el caso ha llegado al Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo. Los 12 magistrados han dictado sentencia favorable a la retirada del tratamiento médico. Tratamiento médico que no es extraordinario porque consiste en sondas que le alimentan e hidratan. La única “culpa” de Vincent es que no puede moverse por sí mismo y tiene lesiones cerebrales. Pero nadie pone en duda que mueve los ojos y siente dolor.

Desde Vida Digna, la iniciativa de Profesionales por la Ética para el cuidado de los más vulnerables y la defensa de una vida digna hasta el final, nos aportan algunas reflexiones sobre el caso.

1º.“Estado vegetativo” no es el mismo que muerte cerebral. Si las leyes o las decisiones judiciales permiten dejar de alimentar e hidratar se produce un acto de eutanasia (muerte intencionada). Hasta la fecha, ningún método de investigación nos permiten predecir, en cada caso, quién entre los pacientes en situación de estado vegetativo se recuperará y quien no se recuperará. Vincent no recibe ningún tratamiento extraordinario, solo necesita los cuidados básicos de alimentación e hidratación.

2º. Autorizar la muerte de Vincent conlleva cambios muy relevantes que afectan a la concepción de la Medicina y la relación médico-paciente, a los derechos fundamentales y al cuidado de las personas vulnerables. Así:

La muerte de Vincent quiebra la confianza en la actuación médica orientada al cuidado y alivio del sufrimiento sin provocar la muerte.

Los derechos fundamentales implican que una persona no puede dar muerte a otra, algo que con mucha probabilidad va a suceder en el caso de Vincent.

Si la ley permite la eutanasia, las personas vulnerables, como Vincent, o sus familiares, pueden verse incitadas a solicitar la eutanasia.

Por último, todos podemos ser Vincent. Si la dignidad humana depende de la capacidad cognitiva, ¿quién de nosotros se librará de la eutanasia? El alzheimer, la demencia senil, un accidente o una parálisis cerebral nos convierten a todos sin excepción en “reos de muerte”.

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