La ley del aborto seguirá adelante en el Congreso por 34 votos de diferencia.

larazón.es
11.02.2014

El Congreso de los Diputados decide esta tarde si la reforma de la ley del aborto impulsada por el ministro de Justicia Alberto Ruiz-Gallardón sigue adelante. Después de muchos debates y críticas al proyecto que cambia la ley de plazos por una de supuestos (similar a la aprobada en 1985), en los que algunas diputadas socialistas han pedido ayuda a sus «colegas» del PP, la reforma seguirá adelante a pesar de que la oposición lograra que la votación se hiciera de forma secreta y cada congresista pudiera votar en conciencia. Más allá de estos fuegos de artificio, primará la disciplina de voto y la proposición no de ley del PSOE que pide la retirada de la reforma será rechazada por 192 votos, frente a 158. O dicho de otra manera, con los votos de PP y Unió en contra, frente a los del resto del hemiciclo.

La esperanza del grupo socialista es que la división interna generada por el proyecto de Gallardón, se traduzca en votos, pero primará la disciplina de voto, tal y como aseguró por la mañana el portavoz popular en el Congreso Alfonso Alonso. Los populares tendrán el apoyo de de los seis diputados de Unió, tal y como había avanzado el portavoz adjunto de CiU en el Congreso, Josep Sánchez Llibre, que recordó que van a apoyar que se mantenga el anteproyecto de ley que ha planteado el Gobierno sobre aborto porque quiere conocer cuál es el texto que ha presentado el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, en materia de aborto y así poder decidir si finalmente van a apoyar al Ejecutivo en esta reforma, tal y como ya anunció en la reunión de la Diputación permanente en enero. El resto de grupos han mantenido su posición crítica con la ley planteada por el Gobierno. A pesar de que en otras ocasiones, partidos como el PNV han dado libertad de voto, en esta ocasión votarán en bloque a favor de la retirada.

Durante la jornada de ayer, las formaciones que apoyan al PSOE tenían esperanzas de que el voto secreto pusiera de manifiesto las fisuras dentro del PP entorno a este tema. El portavoz de Amaiur en el Congreso de los Diputados, Xabier Mikel Errekondo, aventuró que la disciplina de voto se hará notar pero que espera que las disensiones «salgan a la luz». Por su parte, el portavoz de ERC, Alfred Bosch, espera que la votación se convierta en «el barómetro de la presión interna del PP». El portavoz de la Izquierda Plural (IU-ICV-CHA) José Luis Centella, considera que el «PP está quebrado públicamente» pero que la disciplina de voto lo ocultará. «Allá cada cual con su conciencia», afirmó. Y desde el grupo Socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguró que su formación «no va a parar» hasta que el Gobierno retire el anteproyecto».

Una de las esperanzas de la oposición estaba puesta en Celia Villalobos, que ha criticado abiertamente algunos aspectos de la reforma, pero la vicepresidenta primera del Congreso, se encargó de despejar cualquier mínima dura y rechazó la «oportunidad» que ha brindado el PSOE a los diputados del PP para ser «traidores». Villalobos dejó claro que a ella le gusta «dar la cara» y que no necesita del voto secreto para fijar su propia posición.

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