«Entiendo que dé miedo caer en manos de médicos pro-eutanasia»; ¿se organizan los buenos sanitarios?

(Ref religionenlibertad.com)

Justo cuando parece que la eutanasia va a implantarse en España, cumple 20 años la asociación ANDOC (Asociación Nacional por el Derecho a la Objeción de Conciencia).

Su actual presidenta, Eva M. Martín García, es farmacéutica y secretaria de la Comisión Deontológica del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid. Participa en ANDOC desde hace 15 años.

Anima a todos los sanitarios a afiliarse, para «formarse y de sentirse apoyados y acompañados por otros muchos profesionales que buscan defender su derecho a la libertad profesional y de conciencia«.

– ¿Cómo nació Andoc hace ya 20 años?

– A principios de 2001, de forma espontánea, un grupo de farmacéuticos andaluces mostraron su disconformidad ante la Orden de la Junta de Andalucía que obligaba a las farmacias a tener y dispensar un medicamento llamado Norlevo, la «píldora del día después» (PDD). Se les fueron sumando más sanitarios del resto del país. Ese grupo inicial, dirigido por un abogado de Granada, José Miguel Castillo Calvín, se organizó para defender el derecho fundamental a la objeción de conciencia ideológica, ética o religiosa. Actualmente está presente en toda España.

– ¿Andoc ha logrado victorias en este tiempo?

– Con demandas individuales de algunos de nuestros socios, conseguimos el reconocimiento del derecho a la objeción de conciencia para no dispensar ese producto, primero en el Tribunal Supremo y posteriormente, como fruto de un recurso de amparo por el Tribunal Constitucional de julio 2015, una sentencia muy importante.

– ¿Quién puede afiliarse a Andoc?

– Prioritariamente, los profesionales sanitarios, pero también cualquier persona que vea amenazado su derecho fundamental a la objeción de conciencia en su ámbito profesional.

– ¿Qué ventajas da afiliarse?

– Facilitamos cobertura jurídica especializada a todos aquellos asociados. También fomentamos la formación bioética de nuestros profesionales a través de jornadas, cursos, reuniones y difundir el respeto a la objeción de conciencia entre los ciudadanos en general.
En Andoc tienen ocasión de formarse y de sentirse apoyados y acompañados por otros muchos profesionales que buscan defender su derecho a la libertad profesional y de conciencia.

– ¿Afiliarse ayuda a cambiar las cosas?

– Sí, estando juntos y organizados, es más sencillo ser interlocutor de las organizaciones profesionales, de las Administraciones y dinamizar la sociedad civil.

– ¿Qué ha limitado hasta ahora el crecimiento de esta asociación?

– Somos una asociación privada sin ánimo de lucro y con muy pocos medios materiales. Nuestra sociedad es muy materialista, también en el ámbito sanitario. Hay personas más centradas en lo inmediato, que dejan de lado los aspectos éticos de la profesión. El número de socios, hasta ahora, ha crecido a un ritmo lento, pero seguro.

-¿Qué relación tiene Andoc con las distintas religiones?

– Andoc es una asociación aconfesional. Nos relacionamos con personas de todas las religiones, personas que respeten la vida.

– ¿Cuál es la peor amenaza contra la objeción de conciencia de los sanitarios?

– Que los poderes públicos, más o menos abiertamente, tratan de imponer su pensamiento y su moral única. Eso no ayuda nada a la objeción de conciencia, que por definición es una defensa de la libertad de pensamiento y el pluralismo social.

– ¿De qué forma se puede amedrentar o hacer coerción a los médicos objetores, los que quieren seguir la buena ética médica?

– Hay muchas formas: complicarles el ámbito profesional, no ascenderles en el trabajo, señalarlos, hacerles una especie de “bullying”, ponerlos en listas negras en hospitales….

– El Comité Nacional de Bioética de España ha dejado caer su voluntad de emitir un documento sobre la objeción de conciencia de instituciones, como hospitales. ¿Cómo lo ven desde Andoc?

– La objeción de conciencia es personal, va ligada a la libertad personal de cada persona, a su dignidad. Nos parece que es difícil articular legalmente una objeción de conciencia institucional en hospitales, instituciones de salud y educacionales, etc.

– ¿Qué se puede hacer, entonces, a nivel de entidades o centros sanitarios?

– Existe el derecho de instituciones con un ideario claro a desempeñarse en defensa de la vida y de la dignidad humana, con profesionales y pacientes que compartan este ideario. Esto es más fácil en hospitales que pertenezcan a la Sanidad privada. En la Sanidad pública, que depende, del gobierno de turno es más difícil.

– ¿Puede un Colegios de Médicos, Farmacéuticos, enfermeras, etc… declararse objetor de conciencia a prácticas concretas? ¿Podría en ese caso expulsar o castigar a sus colegiados contrarios a la buena ética médica? Hay que tener en cuenta que la ley de eutanasia, por ejemplo, choca con varios códigos deontológicos…

– Los Colegios profesionales, podrán aconsejar, formar a sus colegiados, defender los principios de la ética profesional…..pero nunca podrán despojar de la libertad a sus colegiados en ningún sentido.

– ¿Veremos varios colegios profesionales de una misma profesión en una misma ciudad, separados, uno de ética provida y otro de ética utilitarista?

– No es ese el camino. Los Colegios deberán ayudar a sus colegiados a tener buen criterio en su práctica profesional y siempre intentando unir.

– A muchas personas no nos gusta la idea de dejar a nuestros seres queridos en manos de médicos pro-eutanasia. ¿Podemos pedir que estos médicos figuren en una base que se pueda consultar, quizá online, para reconocerlos y evitarlos?

– Entiendo que nos dé miedo caer en manos de médicos pro-eutanasia y algo tendremos que hacer. Si, como parece, va a ser una prestación más en la cartera de servicios sanitarios, tendría cierta lógica que los usuarios tuvieran acceso a ese eventual grupo de profesionales que quieren realizar esa práctica. La eutanasia, de hecho, nada tiene que ver con un acto médico. Por ahora no nos atrevemos a dar consejos. Iremos viendo cómo se articula en la realidad esta «prestación». Puestos a hacer listas, lo justo sería hacer listas de médicos pro-eutanasia, pero vuelvo a decir que no nos gustan mucho las listas.

– Andoc, con 20 años ya de historia, ¿tiene consejos para los países hispanos donde ahora empieza la lucha por la objeción de conciencia sanitaria, como Chile, Argentina, y otros?

– Les recomendamos que estudien bien la legislación para conocer sus derechos. Que sean constantes y no desfallezcan a pesar de las dificultades.

– Imaginemos un sanitario que dice «a mí no me va a tocar un tema de estos, si me lo piden lo evitaré con disimulo». ¿Qué le diría?

– Que tiene suerte si no le obligan a participar en un aborto o en una eutanasia, un acto en que matas a una persona. Le diría que en último extremo siempre hay que ser coherente y defender la vida, especialmente la más vulnerable. Nos pedirán cuenta las generaciones futuras.

Para afiliarse a Andoc, recibir su boletín o hacer consultas:
www.andoc.es
Tel. 639 15 15 23
info@andoc.es

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