Alicia Rubio: “Los cursillos de educación sexual en las aulas bordean la corrupción de menores”

Alicia Rubio: “Los cursillos de educación sexual en las aulas bordean la corrupción de menores”
Actuall entrevista a la profesora Alicia Rubio, especialista en Ideología de Género. En su último libro “Cuando nos prohibieron ser mujeres… y os persiguieron por ser hombres”, desenmascara el tinglado totalitario de las leyes LGTB y el negocio económico que hay detrás.

Joana Ortiz Fernández – 28/10/2016

Cristina Cifuentes y un manual sobre ideología de género
Cristina Cifuentes y un manual sobre ideología de género

Madre objetora frente la asignatura Educación para la Ciudadanía, la profesora e investigadora Alicia V. Rubio se enfrenta ahora a una amenaza aún más insidiosa y totalitaria: las leyes LGTB.

En el libro que acaba de publicar “Cuando nos prohibieron ser mujeres… y os persiguieron por ser hombres”, expone de qué forma la Ideología de Género amenaza a la familia, corrompe a los menores y priva a los padres de la patria potestad para dejarla en manos del Estado. Leyes como la de Cristina Cifuentes en Madrid, y otras similares en otras comunidades autónomas, ponen en jaque la libertad de enseñanza y representan un peligro para la integridad de los escolares.

¿Por qué es tan grave la Ideología de Género?

Es grave porque miente sobre la naturaleza humana, se impone mediante manipulación o represión al disidente y está generando un inmenso dolor personal y fracasos vitales además de promover una reingeniería social con la que muchos no estamos de acuerdo.

¿Tan alarmante le parece que se ha puesto usted a escribir un libro?

Me parece alarmante y sobre todo, me parece injusto para todos que no se sepa la verdad y de esa forma que cada uno decida si compra la tela del género conociendo de forma clara lo que se impone, por qué se impone, de qué formas se nos manipula, a quién beneficia todo esto y lo que puede suponer en nuestras vidas.

¿Qué se juega España con las leyes LGTB?

Nos jugamos la pervivencia de una sociedad igualitaria sin castas superiores, o las sustitución de los derechos humanos fundamentales (libertad de expresión pensamiento y culto, derecho a la educación de los hijos…) por unos neoderechos falsos que exigen millones de euros para su mantenimiento y la eliminación de presuntas pseudodiscrinaciones.

“Los colegios se mantienen callados por miedo, ya que no dejan de ser empresas que dependen de los poderes públicos y de los fondos públicos”

Las familias se movilizaron cuando ZP aprobó el ‘gaymonio’ pero no hacen nada ahora que Cifuentes quiere que en las aulas se enseñe que los niños pueden ser niñas. ¿Por qué?

Hay dos razones fundamentales: la primera, la ilusa creencia de las personas con valores basados en el humanismo cristiano de que el PP no va a legislar contra su propios votantes, principios y programa.

Y la segunda razón es la lenta, pero progresiva, aceptación de los planteamientos de la ideología de género a través de unas técnicas de manipulación efectivas y poderosas respaldadas por dinero público y medios de comunicación. Todo ello les hace incapaces de una respuesta contundente y adecuada a la vulneración de sus derechos y la utilización de sus hijos.

Por qué los colegios están tan callados ante las leyes LGTB ¿miedo?, ¿complejos?

Hay una mezcla de todo. Hay miedo porque los colegios concertados no dejan de ser empresas dependientes de los poderes públicos y los fondos públicos, y por ello con poca independencia real dado que el Estado cada vez se inmiscuye más en las elecciones ético morales de sus ciudadanos.

Hay complejos porque se ha impuesto que unas elecciones privadas son mejores que otras, lo que se refuerza con el efecto didáctico de las leyes (lo que dicen las leyes es lo bueno, no es posible que lo malo se legalice).

Y la triste evidencia de que mucha gente ha comprado la mercancía averiada de la ideología de género.

Precisamente en mi libro, aparte de poner en evidencia todas las mentiras, se desarrollan argumentos para afianzar unas convicciones y valores perfectamente respetables y democráticos que tratan de prohibir vulnerando derechos fundamentales.

Usted ha constatado como profesora de Educación Física que las niñas no son iguales que los chicos ¿cómo fue su experiencia?

La igualdad en libertad y derechos no implica la igualdad física y biológica puesto que el sexo es esencialmente discriminatorio: es decir, diferenciador. Nuestros millones de años de evolución crearon dos extraordinarios prototipos complementarios con cuyas funciones diferentes se consiguió el éxito evolutivo: la supervivencia de la especie.

Sin embargo, las machaconas políticas de “igualdad a martillazos” en todo, hasta en lo que no somos iguales solo han conseguido mujeres acomplejadas en el plano físico por no llegar a los estándares masculinos y el desprecio de cuanto supone la feminidad en tanto nos aleja de ese prototipo masculino que nos venden debemos ser.

Dice Chesterton que la mujer ha dejado de ser reina del hogar para ser la esclava de su jefe… ¿es eso lo que ha vendido el capitalismo y las feministas?

Este feminismo mal entendido en el que la mujer ha de emular al hombre en todo despreciando su esencia y sus capacidades ha terminado arrojando al mercado laboral gran cantidad de mano de obra. Mientras tanto se abandona la educación de los hijos en manos de un Estado solícito que termina, cuando ya es imposible echarse atrás en el nuevo organigrama social apoderándose de facetas de la educación que solo corresponden a los padres.

“Algunos grupos de feministas basados en el manifiesto ‘SCUM’ de la enferma mental Valerie Solanas exigen directamente la eliminación de los hombres y mantener a los más dóciles como sementales”

Si la igualdad es un camelo, ¿por qué